En el día de hoy, en momentos en que nuestro personal se retiraba del establecimiento, fue cobardemente agredido por la patota que acampa en el portón de la fábrica, resultando golpeados Ángela Barea, Américo Jugo y Bernardo Galarza.
Parece que los delincuentes que han mantenido usurpada nuestra fábrica no tienen límites. Es sabido que desde el día del desalojo han mantenido una constante actitud hostil hacia sus propios ex compañeros, profiriendo todo tipo de insultos, tirándoles huevos, escupiéndolos, etc. etc., pero en el día de hoy se han pasado de la raya. Cuando nuestros trabajadores tomaron el colectivo en la puerta de la fábrica, varios de sus ex compañeros junto a un grupo de activistas que jamás trabajaron en nuestra empresa, lograron burlar el cordón policial y subieron detrás de ellos agrediéndolos cobardemente, tirándoles aerosol rojo sobre las ropas, escupiéndolos y dándoles golpes de puño, luego de lo cual, logrado su cometido intimidatorio, se bajaron del colectivo y siguieron acampando tranquilamente en el portón de la empresa.
Por supuesto que ya se han hecho las denuncias correspondientes en la Comisaría 3ª de Quilmes, identificando a los agresores responsables de este hecho, ellos son entre otros Gustavo Ginez, Miguel Bejarano, Víctor Alderete, Osvaldo Sosa y Eduardo Santillán.
Esto es una muestra más del accionar de estos delincuentes que en todo momento han utilizado como metodología la violencia, utilizaron la violencia para tomar y mantener usurpada la fábrica, fueron violentos con sus propios ex compañeros cuando estos les pedían que los dejen entrar a trabajar allá por el mes de febrero, utilizaron violencia verbal para difamarnos y calumniarnos como dueños de la empresa, son violentos cada vez que cortan las calles para protestar, utilizan la violencia cuando me amenazan anónimamente, y continúan siendo cada vez más violentos al golpear cobardemente a sus ex compañeros, sin siquiera importarles que estaban golpeando a una mujer.
Es cierto que este tipo de actitudes son una muestra inocultable de su debilidad, y es que están quedando cada vez más solos, a partir de que la opinión pública en general fue advirtiendo las mentiras que utilizaron para justificar sus delitos. Tanto es así que hoy le echan las culpas de todos sus males al padre Farinello, al Intendente Gutierrez y hasta el mismísimo Diputado Gurzi.
Si bien hasta el momento hemos tenido mucha paciencia (debimos esperar más de medio año una resolución judicial que ordenara el desalojo), que tengan muy en cuenta que paciencia no significa debilidad, sino todo lo contrario, y que les quede claro que con este tipo de actitudes no van a lograr amedrentarnos. Por otra parte, nuestra paciencia y la de nuestros trabajadores tiene un límite, y ese límite está cada vez más cerca. Nosotros no vamos a usar los mismos métodos que ellos utilizan, no vamos a entrar en ese juego, simplemente vamos a hacer lo que hicimos hasta ahora, ir por el camino de la legalidad, redoblando los esfuerzos para que sean castigados todos aquellos que incurrieron en delitos.
Por eso esperamos que la justicia finalmente actúe eficazmente, y que la restitución ordenada por el juez Damian Vendola el 13 de agosto pasado se efectivice realmente ordenando la inmediata expulsión y puesta a disposición de la justicia de quienes persisten en delinquir obstruyendo el normal desenvolvimiento de nuestra empresa y el de quienes quieren trabajar en ella, con el fin de conseguir vaya uno a saber que oscuros objetivos.

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