Desde el inicio del conflicto mucho se ha hablado y mucho se ha mentido con el fin de justificar lo injustificable, de darle razón a la sinrazón. Es así que se nos ha atacado por el mero hecho de ser los titulares de 3 empresas, FILOBEL, FEBATEX y FILOBELT.
No debería ser necesario aclarar que constituir empresas formalmente inscriptas y con objetos claramente declarados en sus contratos sociales es derecho de todo ciudadano que quiera ejercer el comercio en forma lícita en nuestro país. Vale recordar lo que dice el art. 14 de nuestra Constitución Nacional, ya que parece que a muchos se les ha olvidado:
“Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.”
Este artículo que pertenece a la primera parte de nuestra Constitución en su capítulo de Declaraciones, Derechos y Garantías, ha sido y es todavía hoy ostensiblemente vulnerado por los usurpadores de nuestro establecimiento y por quienes los vienen amparando y protegiendo desde el inicio del conflicto.
Ahora bien, desde el primer momento, estos delincuentes y sus cómplices han tratado de instalar en la opinión pública que tener 3 empresas es el hecho que demuestra que sus titulares han cometido hechos fraudulentos incluso tildándonos de expertos vaciadores.
Sin embargo, a nadie se le escapa que si hubiésemos tenido intenciones de fraude, hubiéramos hecho lo que hacen tantos políticos en la Argentina, es decir, no estaríamos al frente de nuestras empresas, sino que estaríamos utilizando testaferros. Pero no, nosotros somos los socios y administradores de nuestras empresas, nunca lo negamos, y lejos de destruirlas y vaciarlas como se nos ha acusado, las hemos sostenido, invirtiendo y dado continuidad a la actividad, aún en momentos en los que muchos prefirieron cerrar y vender sus activos, despidiendo masivamente a sus trabajadores.
Como ya expliqué en la primera entrada del blog, nuestra actividad comenzó a fines del año 1994. Por aquel entonces se inició FILOBEL. Todos los integrantes de la empresa, directivos y trabajadores éramos ex trabajadores de una empresa muy conocida en la zona, Establecimientos Industriales Platex. Esta empresa formaba parte de un holding suizo, Andrè & Cie., quien había tomado la decisión de retirar su actividad textil de la Argentina por razones estratégicas y de mercado. En ese contexto y en el marco de nuestra desvinculación de la empresa, negociamos la compra de algunas máquinas para poder continuar con una línea de hilatura Open-End. De esta forma iniciamos nuestra actividad con un grupo de aproximadamente 15 trabajadores, todos ex Platex, en el inmueble que hoy se encuentra usurpado. Vale decir que ya en ese momento optamos por seguir desarrollando una actividad productiva dando trabajo a un grupo de colaboradores que ya habían sido despedidos de Platex y que difícilmente hubieran conseguido otro empleo en el marco de la política neoliberal, de atraso cambiario e importaciones indiscriminadas reinante en aquellos años. El supermercado que hoy funciona en el predio donde estaba instalada la fábrica de Platex, es todo un símbolo de aquella época.
No fueron pocos los obstáculos, pero seguimos adelante e invertimos en maquinaria nueva con el fin de lograr un mayor grado de competitividad contra la andanada de productos textiles importados en aquel momento. Sin embargo, la cadena comercial se estaba destruyendo estrepitosamente. Ya sobre fines de la década del 90, muchos de nuestros clientes se habían caído y el sistema financiero endurecía cada vez más su ya restrictiva política de financiamiento a Pymes. Todos los créditos que tomamos del sistema bancario los avalamos personalmente y se constituyó una hipoteca sobre nuestro inmueble industrial. Así llegamos al año 2000 en el que los bancos con los que trabajábamos, sin previo aviso, nos recortaron sus líneas de crédito. Todos recordarán que el sistema financiero en aquel momento privilegió la fuga de capitales al exterior por sobre el crédito a las industrias, incluso el Banco Credicoop del cual éramos clientes y decía llamarse “la banca solidaria”, fue el primero en recortar nuestras líneas de crédito y en embargar mi propia casa.
No obstante todas estas dificultades, nuestra empresa salió adelante, se renegociaron las deudas financieras, comerciales y laborales. Todas ellas se honraron y se logró levantar la hipoteca de la fábrica. Nos quedaba un solo escollo por salvar, y era que los bancos no nos querían abrir cuentas corrientes en virtud de estar informados en el “Veraz” (la información la mantienen cinco años, aun cuando las deudas estén regularizadas). De este modo, nos quedaban dos caminos a seguir, o trabajábamos “en negro”, o creábamos una nueva sociedad que nos permitiera trabajar dentro del marco legal. Obviamente optamos por el camino de la legalidad y es así que nace FEBATEX S.R.L.
Fue a través de FEBATEX que desde el año 2003 al 2008 invertimos en maquinaria y ampliación de estructura edilicia aproximadamente U$S 700.000. Todas estas inversiones fueron realizadas con capital propio y reinvirtiendo utilidades, es decir que al día de hoy la empresa no tiene endeudamiento comercial ni financiero.
Finalmente, en el año 2008 nace FILOBELT S.A. La creación de esta empresa surge como una necesidad estratégica, técnica y comercial de diferenciar la actividad de producción y comercialización de bandas transportadoras textiles y sintéticas importadas, de la actividad textil propiamente dicha. Por otra parte, los proveedores de bandas sintéticas del exterior que representábamos, insistían en la necesidad de tener un distribuidor especializado técnica y comercialmente en estos productos. Es así que invertimos en formación de personal para esta actividad y realizamos inversiones en mesas de corte y prensas para la planta y otras portables para realizar trabajos en las plantas de nuestros clientes.
Al día de la usurpación de la planta teníamos importantes contratos de compra a cumplir con KRAFT FOODS, BAGLEY Y PALADINI entre otros.
Para concluir, que quede absolutamente claro:
- NO ES NINGUN DELITO CONSTITUIR EMPRESAS EN FORMA LEGAL
- SIEMPRE HEMOS ESTADO AL FRENTE DE NUESTRAS EMPRESAS, NO HEMOS OCULTADO NI DISFRAZADO NADA
- QUIENES HABLAN DE MANIOBRAS FRAUDULENTAS Y DE VACIAMIENTO, SIMPLEMENTE MIENTEN PARA JUSTIFICAR LOS GRAVES DELITOS QUE ELLOS ESTAN COMETIENDO
- JAMAS HEMOS RECURRIDO A MANIOBRAS COMO LA UTILIZACIÓN DE TESTAFERROS, ME PREGUNTO SI QUIENES NOS ACUSAN PUEDEN DECIR LO MISMO SIN SONROJARSE.

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